18 de abril de 2016

Preparar al gato con la llegada del bebé

Para darle la bienvenida a un bebé hay muchas cosas que preparar, y si se tiene un gato en casa también hay que empezarlo a organizar antes de que llegue el bebé a casa.

* Os presento al rey de mi casa *

Primero comentar que tener un gato en casa es totalmente compatible con un embarazo y con un bebé. Incluso para el bebé es beneficioso para su sistema inmunitario.

  

En el embarazo, lo primero que hay que hacer es un análisis de sangre para comprobar si la mamá tiene la toxoplasmosis negativa o positiva. Si es positiva, no hay ningún problema con el gato, la comida y todas las precauciones que se tienen que tomar. 

En el caso de ser negativa y teniendo un gato en casa, no hay que alarmarse. Simplemente al limpiar la arena o al tocarle las patitas del gato, basta con limpiarse las manos después. No hay ningún problema la convivencia con el gato, que no os llenen la cabeza con que os deshagáis del gato porque no hay ningún inconveniente. Es más, seria muy difícil contagiarse de la toxoplasmosis con el gato, hay muchas más posibilidades de cogerla con la fruta y la verdura que con el animal.

Antes de la llegada del bebé conviene preparar algunas cositas:

- Preparar el caja de la arena y el comedero en un lugar nuevo, si es que se tiene que cambiar.

- Preparar la habitación del bebé con tiempo y no a última hora para ir adaptando la casa poco a poco y no todo de golpe. Dejar oler los muebles nuevos al gato para familiarizarse.

- Si se quiere tener la habitación del bebé cerrada, hacerlo también meses antes para ir acostumbrando al gato.

- Dejarle oler ropita del bebé o objetos del bebé. 

- Para el final del embarazo, no darle un aumento de cariño porque notará mucha diferencia de golpe y podría coger celos o no entender que pasa.

- Plantear castrar el gato en el caso que no lo este

Cuando la mamá esta ya en el hospital:

- Que el papá o un familiar conocido por el gato, vaya todos los días que esta la mamá esta en el hospital.

-  Traerle alguna pieza de ropa usado por el recién nacido para que el gato lo huela y conozca el olor. No hace falta traerle un pañal usado.

La llegada del bebé:

- Dejar que el gato haga lo que necesite hacer en ese momento. Si se quiere acercar a oler al bebé, dejarlo hacer con precaución. Si por el contrario se quiere esconder, dejarlo que se tome su tiempo. Con cualquier opción, no hay que forzar al gato. 

- Hay que seguir dándole cariño todos los días para que no se sienta apartado y se vaya adaptando mejor a la nueva situación. Y hacerlo en momentos que el bebé esta dormido pero también cuando esta el bebé despierto para que no piense que solo se le dan mimos en momentos concretos.

- No hay que olvidar seguir limpiándole su caja de la arena y manteniendo su comedero a diario. Por ejemplo, puede ocuparse de esta tarea el papá ya antes que llegue el bebé y hacerlo cada día a la misma hora para no olvidarlo.

- Tener las uñas del gato cortadas para evitar cualquier susto y no dejar al gato y al bebé solo.

- Si hubiera problemas, momentos críticos o cambios bruscos del gato, consultar con el especialista.

Mi experiencia:

Comentaros que yo tengo un gato de hace años y estaba muy preocupada por como iba a ser la adaptación. 

Prepare las cositas poco a poco como comento más arriba y además prepare como una red para poner encima de la minicuna. Exactamente era una tela mosquitera con un marco alrededor que quedaba encajado encima y la ponía por las noches. De esta manera, yo iba a dormir más tranquilamente por si le daba al gato por chafardear de madrugada y que yo estuviera durmiendo, porque con el bebé recién nacido prefería que durmiera solo que con el gato dentro de su cunita. En mi caso, el gato no tuvo mucha curiosidad por la minicuna y al cabo de pocas semanas deje de usar la red por las noches. Unos días antes de la llegada del bebé, sacaba la minicuna por la casa para que el gato se fuera acostumbrando a verla.

Cuando llegue a casa con Abril sí que me sentía asustada por como se lo iba a tomar. Para colmo, llegaba con la pequeña llorando por querer comer. Así que entre el carrito y la niña llorando, al gato se le erizó la cola y se asustó. 

Yo me puse corriendo a dar el pecho a mi hija y el gato, con un poco de distancia, empezó a maullarme para saludarme. Así que empecé a hablarle para que se acercara, él tenia un montón de ganas de verme. Se acerco para que le acariciara y entonces se acerco a la cabecita de mi pequeña y le olió el pelo un par de veces. Me dio la sensación que notaba que formaba parte de la familia porque después se fue tan tranquilo a saludar a mi marido. Fue genial, contando además que es un animal un poco antisocial con la gente que no conoce y le cuesta dejarse ver cuando hay visitas en casa. Los días siguientes se adapto perfectamente al cambio, además como estaba también mi marido en casa, estaba pendiente de él cuando yo estaba dándole el pecho a Abril. Ahora cuando ella llora o se mueve, ni se inmuta. Para mi gato, nuestra pequeña Abril ya forma parte de su famlia.

2 comentarios:

  1. Yo tengo una perrita muy buena y la pobre ha aceptado muy bien ser la destronada de la casa. Los animales aman a los niños porque ven que los padres tratamos a los bebés con delicadeza y ellos saben que también tienen que hacerlo. Nos quieren incondicionalmente.

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    1. Los animales son muy inteligentes y se adaptan bien a las nuevas situaciones. ¡Es una pasada!

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